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Hoy tenemos a una invitada muy especial. Su nombre es Cristina y es la autora del blog The English Hall, un blog en el que encontraréis un montón de información buenísima para poder mejorar vuestro nivel de inglés y también, aprobar algunos exámenes oficiales como el PET.

Cristina es de esas personas que conoces y en seguida te hace sentir como si la conocieses desde hace años. Su vocación es enseñar inglés y eso se nota en la pasión que pone en todos sus artículos.

Además, como tú, ella también estuvo pensando un tiempo en vivir en el extranjero para aprender inglés y finalmente lo hizo, así que a través de su experiencia te cuenta algunos mitos y las realidades de los mismos.

¡Te dejo con ella!


Si eres estudiante de inglés o planeas comenzar a serlo próximamente, seguro que en algún momento has considerado la idea de aprender inglés en el extranjero.

Si es así, este artículo puede interesarte, pues quiero hablarte de los mitos y realidades que he extraído de mi propia experiencia abroad.

Cuando tenía 19 años, al culminar el primer año de carrera, me decanté por la idea de aprender inglés en el extranjero durante el verano. Mi objetivo: mejorar mi inglés hablado todo lo posible y aprobar mi asignatura de inglés suspensa en septiembre.

Había optado por estudiar Traducción e Interpretación. Sabía que supondría todo un reto lingüístico, pero hasta ese entonces “pensaba que sabía inglés”. Fue tan solo el primer día de clase en la universidad cuando me di cuenta de lo pequeñita que era, de lo mucho que aún me faltaba por aprender. Y ya no solo aprender gramática o vocabulario, sino evolucionar en las otras destrezas más complejas: el speaking y el listening.

Esa fue la chispa que encendió mi curiosidad por estudiar en el extranjero.

¿Y qué aprendí de esa experiencia?

Eso es lo que quiero compartir hoy contigo. 

Mitos de aprender inglés en el extranjero

A menudo me encuentro en mis clases con muchos alumnos que no se deciden a dar el salto por miedo a sentirse solos, a tener que apañárselas sin ayuda y enfrentarse a nuevo retos. En definitiva, miedo a salir de su zona de confort.

Está claro que los comienzos son siempre duros… but Rome wasn’t built in one day.

La soledad no es algo que te va a acompañar mucho tiempo en tu aventura en el extranjero. Estudiar o trabajar en otro país te ayudará a abrir tu mente, a desarrollar nuevas formas de conocer gente y hacer amigos y, sobre todo, a saber vivir contigo mismo.

Y, permíteme que me adelante a decirte que cuando llegue el momento de volver, no querrás volver. No querrás dejar atrás una magnífica experiencia de vida, ni a esas personas que se han convertido en parte esencial de ella.

Por supuesto me sentí sola los primeros días tras mi llegada a Brighton (Inglaterra). A lo largo de la primera semana comencé a conocer gente de todo tipo y todas nacionalidades: compañeras de habitación, compañeros de clase, profesores… Pero aún no encajaba todo, aún me sentía “sola”. Pero a medida que pasan las semanas, todo va poniéndose en su lugar. Comienzas a tener esa sensación de pertenencia a un lugar. Comienzas a crear tus hábitos en tu nuevo destino.

Como mi objetivo era aprender inglés en el extranjero en un breve periodo de tiempo, opté por la opción de alojarme en una residencia mientras hacía un curso de inglés de un par de meses. De ese modo, pensé, sería la mejor forma de sumergirme 100% en el idioma.

Hay mucha gente que no está a favor de estas opciones porque piensan que siempre terminas rodeándote de españoles y al final no practicas inglés. Bueno, no tiene por qué ser así. Es cierto que si tienes la posibilidad, acabas cerquita de algún paisano que te comprenda mejor y con el que puedas explayarte en tu idioma. Sin embargo, todo está en tus manos. Yo, personalmente, hacía el esfuerzo diario de charlar y quedar con gente de otras nacionalidades para poder exprimir al máximo mi estancia allí. Reto propuesto y reto conseguido. Recuerda: tu motivación es la clave.

Es cierto que en poco tiempo noté un gran avance en mi inglés, especialmente en mi expresión oral y fluidez. Pero no fue coser y cantar (it wasn’t a piece of cake). Y aún menos si tenemos en cuenta que yo ya contaba con una sólida base del idioma.

Frecuentemente escucho a estudiantes de inglés decir que no se les da bien el idioma, que tienen un nivel muy bajo y no son capaces de comunicarse, pero que harán un cursito de un mes en el extranjero durante el verano para mejorar. WTF!?

Llega la hora de desmontar el tercer mito.

No vas a conseguir gran cosa en solo un mes si vas con un nivel nulo o raspadito de inglés. Y mucho menos será rápido y sin esfuerzos. Me hacen mucha gracia esos anuncios y artículos que venden la idea de que aprender inglés en el extranjero es rápido y sin esfuerzos. Obviamente, es un resultado que dependerá de tu conocimiento previo del idioma, tu motivación, tu determinación y tu entrega.

Es precisamente en esos casos, en los que más real se convierte el cuarto mito: estaré todo el día con españoles. Ciertamente, echarás mucho en falta “el apoyo español” si te lías la manta a la cabeza y te marchas al extranjero sin mucha idea de inglés, con poco tiempo y no mucha motivación más allá de vivir otra experiencia más.

De nuevo, la idea de rodearse de personas de tu mismo idioma cobra fuerza. Y no pasa nada. Todo estudiante de inglés cuando vive una temporada en el extranjero, pasa por lo que yo llamo “etapa de evasión y colapso”. Muy ilustrativo, ¿verdad?

Francamente, es así. Tendrás altibajos en los que solo querrás comunicarte en español y rehuirás, en determinados momentos, a expresarte en inglés. Es normal. Tu mente se colapsa y, sobre todo, a veces tu motivación se topa con algún obstáculo. Tan solo recuerda tu meta, tómatelo con calma y ¡adelante! Admite que hacer amigos españoles es parte de la realidad pero no deben ser tu única opción.

Por otro lado, otra de las realidades que aprecio día tras días en mi aula de inglés es que muchos estudiantes comienzan a perder las ganas de salir al extranjero a aprender inglés. ¿Las razones? Muy variadas. Que si no van a encontrar un trabajo decente sin saber inglés, que si estudiar inglés en el extranjero es muy costoso, que si ya hay demasiados españoles en Inglaterra buscando curro y sin suerte…

Bueno, en parte todo eso es verdad, pero según la opción que elijas.

Si me permites que comparta contigo mi opinión personal (como continua estudiante de inglés que soy) y profesional (como profesora de inglés), creo que la solución a todas esas “excusas” es tantear la opción de trabajar como au pair en el extranjero, por ejemplo en Inglaterra, Irlanda o EE.UU. Aquí, en este mismo blog, tenéis a Paloma, la mejor opción para que os hable y os ayude con este tema. ¡Anímate! Si yo me lo hubiera planteado unos años antes, estoy segura de que no me arrepentiría de haber vivido esa experiencia.

¿Ahora cuál es tu excusa?

Realidades de aprender inglés en el extranjero

Y como conclusión a este análisis comentarte que finalmente no logré aprobar mi asignatura de inglés en septiembre.

Ilusa de mí pensaba que por sumergirme un par de meses en el idioma se resolverían todos mis problemas. Por supuesto, pude mejorar mucho mi inglés. Eso es una realidad como la copa de un pino. Pero aprender inglés hablado, en un registro más coloquial, y ampliar tu vocabulario del día a día, no es sinónimo de estar preparado para aprobar un examen académico.

Un ejemplo de ello son los exámenes para lograr certificaciones oficiales como los de Cambridge. Si realmente deseas aprobar el examen del PET (B1) o el FCE (B2), pasar una temporada en el extranjero no será suficiente. Además, deberás recibir una formación académica específica para ellos, especialmente en el terreno del Use of English. En mi web puedes encontrar una guía detallada para aprobar el B1 de Cambridge.

Eso sí, la experiencia me ayudó a crecer en todos los sentidos, especialmente en el terreno personal. Me enseñó a saber vivir conmigo misma, a ser mucho más resolutiva y ganar confianza en mi misma.

¿Te animas?

 

Mi nombre es Cristina Cantonero y soy profesora de inglés desde hace 10 años, además de traductora de español inglés y una de las fundadoras de The English Hall, tu blog para aprender inglés.
Actualmente, trabajo como profesora de inglés en una Escuela Municipal de Idiomas en mi municipio, donde doy rienda suelta a mi método comunicativo, dinámico y divertido para aprender inglés.
Como culo inquieto que soy e inconformista con los materiales que encuentro a veces en la red, me dedico a diseñar mis propios ejercicios, lessonsplans, dinámicas y juegos para el aula, así como a compartir todo tipo de consejos y recursos en mi web.

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