Comparte... ¡y haz que viaje!
Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

¿Has hecho ya tu lista de propósitos de año nuevo? qué típico ¿verdad? llega el día 31 de diciembre y hacemos todo tipo de rituales: que si ropa interior roja, que si el pie derecho adelantado a la hora de comer las uvas, que si salir de casa con una maleta para viajar más… 

La verdad es que hacer todos estos rituales junto con tus amigos y familia es muy divertido y además le da ese extra de positivismo a esa noche tan especial del año, pero te diré una cosa: al final,  lo qué realmente marca la diferencia para que todo lo que deseas se cumpla es tu actitud ante ello, y para eso lo más importante es tener predisposición.

Seguramente habrás escuchado alguna vez la frase de “cuando deseas algo de verdad el universo conspira para que lo consigas” y tiene toda la razón del mundo. Puede que creas más o menos en el sentido literal de la frase de que realmente el universo te dará algo, ya que en ocasiones se puede catalogar como algo bastante místico, pero lo que es indiscutible es que aquellas personas que mantienen una actitud más abierta y positiva y creen en ellas mismas y sus posibilidades a pesar de las adversidades son aquellas que realmente consiguen sus objetivos.

Cuando se habla de vivir una experiencia que deseas fuera de tu zona de confort hay muchas cosas que se tienen que trabajar y hacer antes de dar el paso definitivo. No me refiero a temas como hacer la maleta, papeleos y demás, para eso podemos crear una lista de tareas o si lo prefieres, descargar esta check-list que he preparado pensando en ello precisamente.

A lo que me refiero es a la cantidad de trabajo interno que hay que hacer para como bien digo, dar el paso definitivo, porque sino siempre habrá un millón de excusas que te pondrás a ti mismo para finalmente no hacerlo y seguir manteniendo al miedo completamente bajo control.

Hoy voy a compartir contigo algunas de las claves a seguir que a mi me han ayudado a la hora de dar ese paso. Espero que te guste, pero sobre todo, que lo pongas en práctica 🙂

1. Márcate un objetivo realista

Cualquier tipo de experiencia que vivas en el extranjero, ya sea de trabajo, intercambio o estudios, te hará desarrollar una serie de expectativas, y por otro lado te hará marcarte una serie de metas y objetivos.

De cualquier manera es importante que seas bastante realista en cuanto a lo que puedes conseguir, ya que si te marcas una meta muy alta, pero esto no tiene ningún tipo de coherencia con otros puntos del tipo de experiencia que vas a vivir o lo que debes hacer para conseguirlo, puede que te desanimes y lo dejes a medias.

De hecho piénsalo de la siguiente manera: es muy común a principios de año marcarte objetivos muy poco realistas como por ejemplo querer ir al gimnasio 5 días a la semana cuando ahora mismo no vas ninguno. ¿Que ocurre con esto? Que la mayoría de personas abandonan pocos días después porque es un cambio demasiado radical y no nos adaptamos a ello.

Es siempre mejor que se hagan las cosas paso a paso, de esta manera llevar a una meta muy grande es mucho más sencillo.

2. Traza un plan en papel

Plasmar tus ideas en papel te dará una visión mucho más específica de la misma.

La tecnología nos da la opción de tenerlo todo guardado y sobre todo de no malgastar más papel del necesario, pero la verdad es que, cada vez que tengo que planear algo no hay nada que me ayude más que escribir, marcar con distintos colores e incluso hacer dibujitos, flechas y de más símbolos que me ayuden a interiorizarlo.

Si este no es tu caso y te apañas mejor con el ordenador o el móvil, genial, también lo puedes hacer así sin ningún problema.

El objetivo de esto es que traces una hoja de ruta en la que especifiques paso a paso los pasos que tienes que dar para llegar a tu objetivo. De esta manera verás todo mucho más claro, y como comentaba en el punto anterior podrás ir tachando otros pasos antes de llegar a la meta final y de esta manera no desanimarte pensando que no lo conseguirás.

3. Imagínate haciéndolo

Visualizarte llegando a tu nuevo destino, consiguiendo cada una de las metas propuestas y viviendo un día en tu nueva vida te ayudará muchísimo a mantener una actitud mucho más positiva por un lado y por otro te dará ese empujón que necesitas para que lo que has imagino de verdad ocurra.

No se trata de ponerte altas expectativas, eso sería más bien todo lo contrario, ya que si no lo consigues terminarás frustrado. Se trata más bien de visualizarte en tu día a día siendo simplemente feliz y disfrutando cada momento, intentando saborear lo cotidiano de una manera que probablemente hace tiempo que no haces.

4. Pide ayuda

En el último año he aprendido a valorar mi tiempo de una manera que no había hecho nunca antes. Siempre solemos estar más preocupados por el dinero o las cosas que tenemos que hacer en el día a día que por nuestro tiempo y todas las cosas que quizás estamos dejando de disfrutar por no aprovecharlo.

Prepararte para vivir un tiempo fuera de casa puede llegar a ser muy estresante y hay veces que, si además tienes otras obligaciones, como trabajo o estudios, se puede llegar a hacer cuesta arriba el hecho de combinarlo todo. En ocasiones es mucho mejor pedir ayuda a alguien y estar más tranquilo que agobiarte de más y sentirte algo perdida.

5. Habla con otras personas con experiencia sobre ello

Hablar de tus planes y objetivos es genial y todos deberíamos hacerlo, pues de esta manera empezamos a pensar en ello como algo que realmente va a suceder. Aún así tienes que tener un poco de cuidado en este punto ya que depende de todo lo que digas o depende de con quien lo hables puede incluso a llegar a ser contraproducente.

Mi consejo es que intentes buscar a aquellas personas que han vivido experiencias similares a la que tu estás a punto de comenzar y les cuentes tus planes para que te puedan dar consejos que te ayuden desde un punto de vista personal, pero intenta que estas personas hayan vivido esa experiencia por un tiempo suficiente como para de verdad poder aconsejarte, con sus cosas buenas y malas.

Yo he pasado por esto mismo y a día de hoy sigo encontrando a personas que han estado un mes fuera, les ha ido muy mal y han vuelto y por lo tanto, y como es lógico se centrarán solo en lo malo llegando a crear inseguridad en ti.

Cada experiencia es un mundo y desde luego todo tiene su parte positiva y negativa, así que lo ideal sería contar con el consejo de aquellas personas que han pasado suficientemente tiempo fuera para poder contarte ambas versiones y que esto de verdad te pueda ayudar.

Cuando yo me fui por primera vez a Inglaterra, busqué muchísimos foros y contacté con gente que estaba allí y que me pudiese echar una mano y también al llegar allí hablaba con todo el que podía para que me diesen algún consejo o me explicase cosas que yo no sabía como funcionaban. Esto pasó hace 7 años y por aquel entonces no había tantos blogs y webs de ayuda como ahora, así que no hay excusa.

6. Ponte una fecha

Como no te pongas una fecha límite o te compres un billete de avión que te obligue a hacerlo… créeme cuando te digo que lo terminarás retrasando todo.

Siempre habrá cosas que tengas que hacer y creerás no terminar con todo, así que lo mejor es ponerse una fecha límite y sea de la manera que sea hacerlo (a no ser que haya un motivo mayor).

Si incluso para nuestras tareas del día a día solemos procrastinar bastante, imagínate a la hora de dar un paso tan importante… es un trabajo constante el que hay que hacer para que lo llegues a hacer todo, así que es aconsejable que tomes la decisión con determinación y te fijes una fecha límite.

7. No dejes todo para última hora

Si dejas todo para última hora lo único que conseguirás será agobiarte, irte con las cosas a medio hacer, olvidar cosas importantes en caso y llegar a tu destino con una mentalidad bastante cerrada  y eso hará que todo lo que vayas viviendo posteriormente no te parezca tan bueno como lo que habías imaginado.

Intenta que en tu plan trazado en papel aparezcan todos los datos importantes de las cosas que tienes que hacer antes de irte, y aunque creas que lo estás haciendo todo con mucha antelación, recuerda que siempre es mucho mejor que sea así hacer las cosas con prisa.

 

Me considero una inconformista por naturaleza, buscadora de nuevas oportunidades y amante de emprender nuevos caminos. Tras años buscando nuevas experiencias que vivir en el extranjero para completar mi perfil profesional, he decidido comenzar con mi proyecto Vive tus Vueltas, para ayudarte y que tu puedas hacer lo mismo y tengas mejores oportunidades en el futuro.

Comparte... ¡y haz que viaje!
Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies